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Opinión

Columnistas
Richard Casanova

La alianza 4F, crónica de una zancadilla anunciada

No importa lo que hagan: es imposible ocultar el significativo avance de la oposición democrática en su lucha contra la dictadura. Basta ver la precaria situación del gobierno ilegítimo de Maduro para confirmarlo: no tiene posibilidad alguna de revertir la pavorosa crisis económica y social que azota a Venezuela, está inhabilitado para generar confianza, las sanciones lo mantienen financieramente asfixiado, carecen de respaldo popular y muestra un rechazo de casi 90%, no tiene apoyo internacional, incluso sus aliados marcan distancia; hay serios conflictos internos en el Psuv y la FAN exhibe evidentes fracturas. Lastimosamente, justo cuando el régimen se encuentra arrinconado y con el agua al cuello, surge una seudo oposición dispuesta a meterle el hombro y prestarse para el show que necesita el gobierno. No tienen vergüenza alguna a la hora de meterle una zancadilla a la democracia.

Richard Casanova

Elecciones para superar la crisis no para atornillar al régimen

Desde algunos sectores de la oposición se insiste en participar, a todo evento, en las elecciones parlamentarias que pretende convocar arbitrariamente el gobierno. ¿Una nueva Asamblea Nacional es la solución a esta pavorosa crisis que padece el país? ¿Acaso hoy no tenemos mayoría en el parlamento y antes de que se instalara, ya el gobierno había actuado desde el írrito TSJ para burlar la voluntad de los venezolanos y secuestrar al Poder Legislativo? ¿Acaso no montaron una ilegal y oprobiosa Asamblea Constituyente para intentar liquidar al parlamento? ¿Qué garantías hay de que esta truculenta historia no se repita? Ninguna!

Richard Casanova

Sobre la negociación, los «analistas del teclado» y otros extremistas

Una negociación política actualmente en Venezuela puede tener distintos significados dependiendo de la posición desde la cual se aprecie el proceso y para eso es necesario advertir que en el campo opositor hay al menos tres grupos. Para los "extremistas belicistas" cualquier negociación está descartada, hacerlo es traición, no ven otra salida sino una confrontación violenta o una intervención militar que arrase con el chavismo. No creen en salidas electorales pues el dictador “jamás entregará el poder”, como si tal cosa dependiera de su voluntad. Son una minoría que hace mucho ruido en las redes sociales pero tiene escasa capacidad de movilización. Su vanguardia son los llamados "guerreros del teclado".

Richard Casanova

Sobre la ruta y cómo aportar a una salida

El momento que vive Venezuela es probablemente el más difícil de su historia republicana y todos los días nos preguntamos cómo podemos aportar a un desenlace pacífico y democrático. Quienes realmente deseen hacerlo deben asumir que es imprescindible brindar un firme y decidido respaldo al presidente Guiadó y a la Asamblea Nacional ante las amenazas del régimen. Un respaldo sin mezquindad, al margen de consideraciones partidistas, grupales o personales es una buena señal, siempre que trascienda lo retórico. Y obvio, es esencial mantenernos en las calles pues solo la constancia nos conducirá a la victoria que -aun estando muy cerca- no debe asumirse con ligereza o inmediatismo.

Richard Casanova

Guaidó y la clave del éxito

La dictadura en Venezuela está en una etapa terminal, es obvio. Su debilidad es patética e inocultable y la única manera de que se sostengan en el poder es que nosotros -el país democrático- no hagamos lo que tenemos que hacer. La intención del régimen no es apresar al presidente Guaidó, al menos hoy. Eso lo convertiría en un mártir y catapultaría su liderazgo, activaría una respuesta internacional que no desean y aceleraría su salida del poder. Al contrario, su estrategia es prolongar la situación actual y procurar el desgaste de Guaidó y de la coalición opositora. Es dividir, sembrar desaliento, confusión y desesperanza. A esa estrategia ayuda que las transiciones son procesos complejos y difíciles que requieren tiempo. También ayuda el inmediatismo de algunos sectores radicales de oposición, una actitud también estimulada por el régimen para propiciar errores y promover la frustración.

Richard Casanova

La salida de Maduro y el final de la pelìcula

Durante estos largos años de lucha hemos aprendido a leer al gobierno: cuando gritan "ahí va, agarren al ladrón" es seguro que ellos se acaban de robar algo o preparan el terreno para hacerlo. Si dicen que van a luchar contra la corrupción, en realidad significa que van a dar rienda suelta a su insaciable vocación delictiva y van "raspar la olla". Cuando hablan del imperio gringo, realmente intentan ocultar la obscena invasión cubana y la entrega del país a los chinos, los rusos u otros intereses foráneos.

Richard Casanova

Fernando Albán y los que mueren por la vida

A propósito de cumplirse dos meses del presunto asesinato de Fernando Albán, puede uno recordar a Vladimir Mayakovski, el poeta de la revolución rusa, quien dejó para la posteridad una hermosa prosa a favor del proletariado y de los campesinos. Su obra era honesta, producto de la revolución bolchevique, era expresión de la gesta revolucionaria de 1917 pero absolutamente incompatible con los millones de víctimas de Stalin como consecuencia de la brutal represión y de la “Nueva política Económica”.

Richard Casanova

La hora del deslinde

Está llegando el momento de aislar a los extremos, de dar la espalda a quienes desde el anonimato acusan de cobarde a los que arriesgan. Luce absurda la crítica mordaz y obstinada desde Miami contra los que hacen política y procuran construir una salida real, más allá de fantasiosas invasiones o salidas mágicas que francamente no existen. El país está hastiado del show y las faltas promesas de un liderazgo mesiánico que tiene meses autoproclamándose como una “reserva moral” y cuestionando a todos los demás.

Richard Casanova

Expropiando la vida y criminalizando la amistad

Embriagado de poder, al zar Nicolás II no le importaba las penurias del pueblo ruso y fue incapaz de advertir las consecuencias de su indolencia, mucho menos de suponer que la represión salvaje y cobarde contra una revuelta liderada por mujeres, a la postre daría al traste con su "infinito" poder y sería el hito que desembocaría en la toma del Palacio de Invierno en 1917: el inicio de la revolución bolchevique y de otra tragedia más para la humanidad. La prepotencia y desestimar la realidad social es también un rasgo del autoritarismo criollo. Solo en septiembre, el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social documentó 983 protestas, 33 diarias en promedio, sin contar las centenares manifestaciones y saqueos que pasan inadvertidos en un país donde los medios de comunicación han sido secuestrados y la libertad de expresión es víctima de la tortura. Sin embargo, todavía hay quienes piensan que "aquí no pasa nada"…

Richard Casanova

La tendencia es irreversible, gringos welcome

A quienes ilusamente pensaban que el paquetazo de Maduro podría tener algún impacto positivo en la economía, la realidad los está bajando de esa nube. No hay forma de superar la crisis sin eyectar del poder a los responsables de ella: es la única manera de restablecer la confianza y garantizar seguridad jurídica indispensable para reactivar el aparato productivo. Casi dos décadas de disparates, mentiras, manipulaciones y fracasos- sugieren que "la tendencia es irreversible" y el régimen es insalvable.

Richard Casanova

Del asesinato de Jorge Rodríguez a la tortura a Requesens

Aproximarse hoy al chavismo es asomarse a un mundo retorcido donde se ha desterrado el valor de la vida y los DDHH que antes adornaban la retórica revolucionaria. No es nada nuevo, ni algo que descubrimos con la cobarde arremetida contra Juan Requesens. En efecto, se trata del mismo régimen que exterminó sin piedad a Oscar Pérez, quien ya rendido, suplicaba por su vida pensando en su hijo. El mismo que -con morbo enfermizo- mató de manera lenta e despiadada a Franklin Brito por defender sus tierras, por protestar y luchar por lo que consideraba su derecho. Por la misma razón centenares de venezolanos han perdido la vida y miles están tras las rejas o perseguidos. Antes de llegar al gobierno, los que hoy desangran a Venezuela decían que “la represión y el asesinato era una política de Estado”, ahora no hay duda, demuestran que la devastación moral, la ignominia y cobardía pueden ser infinitas cuando el poder se convierte en una perversión. Pero ¿Por qué recordar hoy el asesinato de Jorge Rodríguez?

Richard Casanova

¿Qué nos pasa como país y qué hacer como ciudadanos?

Hablando sobre la coyuntura política, la semana pasada concluimos en que no basta con preguntarnos ¿Dónde está la oposición? En efecto, el asunto nos involucra a todos y tenemos que preguntarnos ¿Qué nos pasa como país? ¿Y cuál es mi rol como ciudadano? Para enfocarnos en las causas del problema, debemos considerar varios aspectos que explican el estado de parálisis actual. Desde hace tiempo, la estrategia del gobierno ha sido sembrar desaliento y frustración, que usted sienta que no hay alternativa, más que resignarse o irse del país, que perciba como poderosa a una dictadura que no lo es. Y esa estrategia ha avanzado porque existe una fractura de las fuerzas democráticas, en parte inducida por el régimen que pretende construir su propia oposición, ilegalizando partidos, inhabilitando líderes, comprando aliados o promoviendo falsos opositores. Pero en parte también es consecuencia de un absurdo torneo de egos en el mundo opositor, del cual nos ocuparemos en otra entrega. Por ahora veamos ¿qué podemos hacer como ciudadanos?

Richard Casanova

¿Dónde está la oposición?

Sin exageración, lo que se vive hoy en Venezuela es una verdadera tragedia. Cualquier esfuerzo por describirla es insuficiente y lo angustiante es la inmensa incertidumbre que se cierne sobre el país. El gobierno sin respaldo popular, ni apoyo internacional, está acorralado, sin posibilidad de superar la crisis. Al contrario, los pronósticos son aterradores, vamos por inercia hacia un oscuro abismo, el país colapsa mientras la gente se pregunta ¿dónde está la oposición? Hay una sensación de que la irresponsabilidad del liderazgo se ha convertido en pandemia. No hay explicación racional a la dispersión opositora, a la proliferación de partidos o grupos, mientras el régimen mantiene una única línea de acción a pesar de las inocultables diferencias internas. A ellos los cohesiona la desmedida ambición de poder, la corrupción y el narcotráfico pero ¿por qué a la oposición no la cohesiona la imperiosa necesidad de cambio que clama a gritos el país?

Richard Casanova

Urge un liderazgo responsable

Transcurrido más de un mes de la farsa electoral del 20M, el mundo opositor sigue en ascuas viendo como el país se desploma, sobreviviendo a la voraz hiperinflación, pasando penurias y sin una hoja de ruta que conduzca a la única solución posible a la crisis: la salida de Maduro y el cambio del régimen.

Richard Casanova

La oposición que quiere el gobierno

Podemos coincidir en que la MUD tiene tarea pendiente: la unidad que exige el país en esta hora crucial de la democracia obliga a todos a un esfuerzo superior, una mayor amplitud y un permanente ejercicio de tolerancia. Pero somos optimistas, durante el relanzamiento de la coalición unitaria se percibió en el discurso de sus voceros una genuina intención de rectificar posturas y propiciar puntos de encuentro. Lamentablemente, no podemos decir lo mismo de Henri Falcón y su periferia. Al contrario, observamos una permanente agresión al acusar de su suerte a una abrumadora mayoría que ejerció su derecho a no participar en unos comicios que consideraba fraudulentos, tal como el propio Falcón confirmaría posteriormente.

Richard Casanova

Pasando la página

Aunque algunos no lo reconozcan, el pasado domingo 20 sucedió lo que todos esperaban: un proceso ilegítimo, viciado, centros electorales desolados, cifras infladas, en fin, una nueva estafa a los venezolanos. Lo importante ahora no es evaluar los resultados sino fortalecer la unidad y recomponer a las fuerzas opositoras: hay que “pasar la página”, algo que no puede ser un acto de hipocresía, ni debe asumirse con ligereza. Al contrario, exige una profunda reflexión de todos y una actitud responsable, mesurada y respetuosa.

Richard Casanova

De la pelea arreglada al gobierno de transición

La incertidumbre política tiene al país en estado catatónico, nadie sabe exactamente como saldremos de esta tragedia pero el gobierno tampoco sabe cómo podrá sostenerse. En la calle se siente un clima pesado, una sensación de lo inevitable: el régimen está en su fase terminal. No podemos pronosticar el futuro pero si inferir al menos seis posibles escenarios en la coyuntura y algunas consideraciones que de ellos se derivan:

Richard Casanova

El verdadero debate de la oposición

Uno de los pocos logros del régimen ha sido dividirnos, inocular su intolerancia en nosotros, alejarnos del debate responsable para sumergirnos en el pantano del insulto y la descalificación donde ellos suelen nadar. Dependiendo de lo que decida la Unidad, la discusión sobre votar o no será una nueva oportunidad para la crítica despiadada de los managers de tribuna, "lomito puro" para los radicales de oposición que no pierden tiempo para hacerle el juego al gobierno.

Richard Casanova

Catatonia política y la fuerza de las mayorías

Nadie podrá cambiar la realidad si no tiene -como mínimo y entre otras cosas- una caracterización precisa de ella y una valoración adecuada de la coyuntura. A tales fines, de pronto en la medicina encontramos un concepto que nos ayuda: "La catatonia es un síndrome neuropsiquiátrico caracterizado por anormalidades motoras, que se presentan en asociación con alteraciones en la conciencia, el afecto y el pensamiento". ¿No es una buena descripción de la situación actual? En efecto, el país pareciera en estado catatónico. El régimen ha librado una guerra sicológica con éxito -por ahora- para dividir a la sociedad democrática, sembrar desaliento, instalar la idea de que no hay más alternativa que resignarse, ponerse de rodillas o irse del país. Esa operación sicológica -más que el CNE- le ha permitido algo insólito: ganar elecciones siendo una penosa minoría y lo peor, que la gente crea que pueden seguir ganando, sin importar la tragedia que hoy sufre la población.

Richard Casanova

Lo que la revolución jamás podrá quitarnos

Especialmente en tiempos difíciles, la música y la poesía son el refugio del espíritu. A veces solo una tonada o un verso pueden calmar la angustia. Incluso, las desgracias de los pueblos suelen ser también inspiradoras y por eso la civilización se hace inmortal a pesar de la tiranía. La historia está llena de ejemplos...

Richard Casanova

¿Quién ganó y quién perdió?

En las semanas previas a las elecciones municipales presenciamos un debate entre votar o no, cada quien sacó su conclusión y actuó en consecuencia. Hoy algunos critican a los que participaron por legitimar con su voto a la dictadura. Otros pretenden culpar a los abstencionistas del resultado electoral. Ni una cosa, ni otra, es la verdad. No se ha legitimado al régimen y este resultado es consecuencia de una multiplicidad de factores, donde la participación es uno de ellos pero es determinante el contexto y las condiciones electorales. Entonces ¿quién ganó y quién perdió?

Richard Casanova

Historias de coraje

Hasta las elecciones parlamentarias del 2015 hubo abusos y arbitrariedades pero el régimen no se atrevía a cruzar la "raya amarilla". Hoy la dictadura ha asumido su condición autocrática sin pudor y pretende liquidar la democracia. El país jamás debe renunciar a la ruta democrática, ni al voto como instrumento de cambio. Ahora, negarse a participar en un proceso viciado en extremo puede ser un enérgico acto de protesta ante el mundo que propicie mejores condiciones electorales para producir muy pronto un cambio en Venezuela. Sin embargo, la política no es en blanco y negro, tiene sus matices. Sin dudas, no participar es un acto de irreverencia ante la dictadura, una postura moralizante y una decisión absolutamente coherente pero ¿Acaso es irracional participar en municipios abrumadoramente opositores? Obviamente, no. Al contrario, es lógico que en ciudades como Chacao, Lechería o El Tigre -por mencionar algunas- surjan movimientos vecinales en defensa de la ciudad. Lo que confirma que la política -como ejercicio de ciudadanía- es relativa, debe estar sólidamente sustentada en principios pero también debe siempre estar referida al contexto y condicionada a la realidad.

Richard Casanova

La nueva realidad y la ruta a seguir (Parte II)

La semana pasada analizamos la realidad actual y dejamos claro que nuestra lucha no es por unos cargos sino por un cambio. Urge un liderazgo que demuestre su compromiso al país y sea capaz de empinarse por encima de intereses personales o partidistas, por muy legítimos que sean. La gente evalúa en silencio. Lo cierto es que el gobierno pretende destruir definitivamente al voto como herramienta democrática y nosotros estamos obligados a restablecer las condiciones electorales para cambiar al régimen en unas elecciones presidenciales el próximo año, ese debe ser el único y verdadero objetivo, debe ser el punto de encuentro de la oposición democrática. Quien tenga otro objetivo, que se vaya a las montañas o se inscriba en el PSUV. Para construir una ruta en esta nueva realidad debemos valorar -entre otras muchas cosas- lo siguiente:

Richard Casanova

La nueva realidad y la ruta a seguir (parte i)

Hasta quienes tenemos un optimismo a prueba de balas, por un momento nos sentimos heridos. Por fortuna, en un país de guerreros pronto tomamos conciencia de la realidad. Ciertamente, el país está en una depresión colectiva, el gobierno ha ganado una batalla en esta guerra sicológica contra el pueblo al mostrar una fortaleza ficticia y una inexistente victoria. Veamos los hechos: en las peores condiciones y ante un régimen inmoral, la oposición ganó 6 gobernaciones incluyendo Zulia y Bolívar. Sin mencionar el obsceno asalto en Miranda y otros estados. Pero luego de tantas tropelías, aún tienen menos gobernaciones que antes. Entonces ¿Que realmente ganó el gobierno? O vamos a revisar nuestros conceptos porque llamar victoria a esta inmundicia es como calificar de triunfador a un ladrón.

Richard Casanova

Una decisión con visión estratégica

Mientras escribo estas líneas, los 4 gobernadores opositores militantes de Acción Democrática se están juramentando ante la fraudulenta constituyente cubana. No voy a censurarlos por eso, hoy sobra quien lo haga. Sin dudas, la situación es compleja. Pero tampoco podemos silenciar nuestras opiniones. Con respeto, en esta hora oscura debo expresar mi opinión contraria. Hay quienes esgrimen argumentos principistas y satanizan todo pero también encontramos un pragmatismo igualmente radical que justifica plenamente acudir a esa ilegítima instancia. Ambos extremos impiden una decisión con visión estratégica, con la mesura e inteligencia que las circunstancias exigen y sin perjuicio de la ética que debe prevalecer en la función política. Lamentablemente, por su diversidad y falta de cohesión, la falta de una visión estratégica es la principal debilidad opositora. Y la mejor prueba es esta decisión, la cual debió ser tomada de forma unitaria y no por un partido de la coalición. Al fin y al cabo, se trata de gobernadores elector por la unidad y como tal, cualquier decisión debió respetar la Consulta Popular realizada el 16J, donde el país categóricamente desconoció a esa falsa constituyente.


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