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Opinión

Columnistas
Pedro Luis Echeverría

16 de noviembre de 2019

El pasado sábado, 16 de noviembre de 2019, enormes muchedumbres colmaron y rebasaron las dimensiones de varias cuadras de diversas ciudades del país, para atender la convocatoria de nuestro presidente Juan Guaidó, para mostrar nuestro rechazo al régimen y expresarle a Maduro nuestro repudio a su pésima gestión y la voluntad de continuar, sin desmayo, la lucha por la libertad y la democracia hasta que él y sus secuaces se vayan para siempre de Venezuela.

Pedro Luis Echeverría

Sin pausa y contundentemente vamos a marchar

Lo que podría haber sido impensable unos años atrás, cuando el proyecto de dominación del régimen se fundamentaba, en buena medida, en el aislamiento de un importante segmento de la sociedad civil, en su reclusión a un estado de oposición permanente y en construirles la aureola de una imposible alternativa de poder, pasó a ser, en lo sucesivo, la mejor salida posible ante las difíciles circunstancias en que se encuentra el país.

Pedro Luis Echeverría

Con cada anuncio del régimen, ¡cuánto desasosiego!

El régimen casi todos los días nos anuncia nuevas medidas supuestamente orientadas a mejorar la operatividad de la economía nacional. Con ello, pretende recuperar la confianza, desde hace mucho tiempo perdida, de un pueblo hastiado de la manipulación de la voluntad popular, los excesos de poder, las promesas incumplidas y la desilusión de una prosperidad inexistente. Desde un escenario mediático con voceros a los que nadie les cree, el régimen intenta con expresiones en tonos que van del hiperrealismo a la desmesura fantástica y fanática encubrir la dolorosa y triste realidad de un clima apocalíptico creado por sus propios errores donde el futuro cercano que se vislumbra muestra el máximo grado de la decadencia del país.

Pedro Luis Echeverría

¿A dónde vamos? ¿En dónde estamos?

Transcurren los días, la represión aumenta y se perfeccionan, y profundizan la crueldad oficial y los métodos y mecanismos para ejercerla. Aumentan los números de las víctimas fatales, los lesionados, los torturados, los detenidos; impunemente los grupos armados del régimen y los irregulares auspiciados, protegidos y financiados por el gobierno, incrementan la virulencia de los ataques a las personas, a la propiedad privada y a las pertenencias ajenas y; a pesar de ello, la fuerza de la protesta crece, persevera, se mantiene, se reinventa y se extiende paulatinamente a diversas ciudades y sectores sociales. Es una suerte de loca espiral en donde se confrontan la violencia oficial y la resistencia heroica, una y otra vez, sin que la balanza de resultados de la pugna favorezca claramente a ninguna de las partes involucradas.

Pedro Luis Echeverría

Maduro, el enemigo del pueblo

El problema político fundamental que enfrenta el país en estos días es que el tiempo histórico del chavismo-madurismo ha llegado a su fin. Con base en su equivocada visión ideológica, el régimen ha intentado sin éxito, durante veinte años y fracción, establecer variadas e infructuosas reformas que han producido perversos resultados colaterales que han afectado negativamente a toda la población, especialmente a la más vulnerable.

Pedro Luis Echeverría

Una hoja de ruta para una sociedad en crisis

De la hoja de ruta para la oposición, aprobada recientemente por la Asamblea Nacional, el pueblo espera que un eventual gobierno de transición sepa enfrentar y conducir las grandes transformaciones que el país reclama, así como que lo haga bajo una nueva forma y estilo de gobernar.

Pedro Luis Echeverría

Maduro, presidente de nada ni de nadie

Cuando usurpó el poder de manera fraudulenta y perdió la credibilidad de la mayoría de los venezolanos, desde ese día, Maduro nunca ha podido ser el Presidente de todos. Cuando su intolerancia y carencia de principios democráticos dividió a los venezolanos, ese día dejó de ser el Presidente de todos. Por sus estulticias recurrentes, mentiras infantiloides, estólidas reflexiones y subestimación de la inteligencia y capacidad de sus conciudadanos, perdió la “authoritas” y, ese día, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando prefirió dilapidar los recursos provenientes del petróleo y no utilizarlos racionalmente para satisfacer las ingentes necesidades del pueblo, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando renunció al liderazgo que confieren la veracidad y la transparencia, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando decidió que su gobierno fuese una suerte de “caja negra” cuyo contenido real se desconociera y que solo se abriera para anunciar las mentiras y falacias que le convienen a su régimen, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando fraudulentamente modificó leyes para subyugar a los hombres y mujeres de este país, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando desconoce la voluntad mayoritaria que rechaza su permanencia en el poder y violenta sistemáticamente los fueros constitucionales, dejó de ser el Presidente de todos. Por su actitud indolente frente a las violaciones a los derechos humanos, ante la inseguridad que nos asola y la monstruosa e impune corrupción de su régimen, dejó de ser el Presidente de todos. Cuando trata de eternizarse en el poder e imponernos un pensamiento único, dejó de ser el Presidente de todos.

Pedro Luis Echeverría

Unidad, una obligación de la sociedad civil

El régimen nos impone, a los ciudadanos, unas condiciones rayanas en lo vejatorio. En efecto, cuando las intenciones perversas de los actuales gobernantes, su desprestigio moral y el impulso agresivo e ineficiente de su forma de gobernar derriban toda huella de civilidad, la gente humilde, los trabajadores y la que cree en la democracia y la libertad se encuentran con crecientes dificultades a las que no pueden hacerle frente; cuando asistimos a los implacables malos tratos aplicados a los opositores; cuando presenciamos la degeneración de todas las protecciones normales que tienen las sociedades civilizadas; cuando grupos enteros de ciudadanos son despojados, de la noche a la mañana, de sus inalienables derechos y convertidos en parias; cuando meditamos que ello ocurre en un país de los más dotados por la naturaleza, concluimos que el orgullo venezolano está seriamente dañado y solo necesita y anhela la voz que le presente verazmente al pueblo la necesidad de acompañar la gran causa de la libertad y que nos una contra esta tiranía opresora que ha decidido gobernar al país por el terror y la fuerza.

Pedro Luis Echeverría

A los “pseudos dirigentes del país”

Ante la debacle que sufre y vive el país, en la colectividad se intensifican el miedo, la pasión, la ambición, el escepticismo, la indiferencia y se transgrede alegremente, con una visión extremadamente cortoplacista y de interés personal, la frontera entre las convicciones privadas y la vida pública, ignorando adrede el principio fundamental: “sólo es bueno lo que es útil a la sociedad”.

Pedro Luis Echeverría

Una triste historia

El régimen que desde hace demasiados años asola a este país, ha envilecido, corrompido, empobrecido, dividido y destruido a personas, empresas, a valores fundamentales de la sociedad venezolana y a la institucionalidad del Estado.

Pedro Luis Echeverría

La Troika destruye al país

La “troika” gubernamental espuria, falaz e ineficiente que ha tomado por asalto el poder en nuestro país, adoptó la peor medida de perversidad contra el poder adquisitivo del ingreso de los venezolanos: no hacer nada ante los desequilibrios crecientes y recurrentes de las variables económicas que erosionan nuestra calidad de vida.

Pedro Luis Echeverría

Encuestadoras y encuestas, un problema ético

En Venezuela, a diferencia de otros países, las empresas dedicadas a investigar tendencias de la opinión pública y particularmente aquellas que realizan encuestas sobre la percepción política de la gente gozan de una altísima credibilidad y por tanto de una no desestimable capacidad de influencia para determinar la formación de matrices de opinión.

Pedro Luis Echeverría

Por sobre todas las cosas, unidad

La unidad es el más valioso instrumento del que dispone la disidencia para derrotar al régimen. Ese es y debe ser el objetivo fundamental para la oposición venezolana. La salida de Maduro y su combo de facinerosos del poder solo es posible con la unidad. La voluntad popular unida le pondrá fin a una era de despotismo, arbitrariedades, violaciones a la Constitución, envilecimiento de las instituciones públicas, al sistemático y artero engaño a la población y a la más profunda ineficiencia operativa del Estado que registra la historia de Venezuela. Ella, conducirá a sellar el final del mandato de un régimen que se identifica y representa el pasado, y que, por lo mismo, su líder no puede ser el conductor del país hacia el futuro. En efecto, la agobiante continuidad de errores y omisiones del gobierno en la definición y conducción de las políticas públicas y el asociado despilfarro de los recursos de la Nación ha generado un ámbito de riesgos que ha puesto en peligro la supervivencia y la factibilidad del país.

Pedro Luis Echeverría

Un mal gobierno y una oposición extraviada

La hecatombe económico-social que ha causado este régimen durante el largo tiempo que tiene en el poder, ha sido la secuela de costosos errores conceptuales y de una inexcusable ineficiencia operativa de la frondosa burocracia al servicio del gobierno. Ha sido el indeseable producto de una visión equivocada del modelo de conducción de la economía lo que ha generado hiperinflación, pérdida de una importante porción de la capacidad productiva nacional, escasez estructural, desinversión, desempleo, despilfarro de los recursos y corrupción.

Pedro Luis Echeverría

El mundo de hoy

En la sociedad contemporánea, el respeto a los derechos humanos, la inclusión social, el cumplimiento de las leyes y el buen funcionamiento del sistema judicial son principios básicos que deben ser observados para consolidar la paz y la gobernabilidad en democracia.

Pedro Luis Echeverría

Razón y sin razón

Lo que podría haber sido impensable unos años atrás, cuando el proyecto chavista se fundamentaba, en buena medida, en el aislamiento de una parte importante de la sociedad civil adversa al régimen, en su reclusión a un estado de oposición permanente y en construirles la aureola de una imposible alternativa de poder, pasó a ser la mejor salida posible ante las difíciles circunstancias en que se encuentra el país. La conflictividad social que padecemos muestra la magnitud del problema que afronta el gobierno y que solo puede resolverse con el relevo inmediato de los que mal gobiernan el país y del modelo socio-político que han venido desarrollando.

Pedro Luis Echeverría

Venezuela, el reino de las sombras

El país asiste atónito al degradante espectáculo de la sumisión y capitulación de la “nomenklatura” gobernante ante países extranjeros, especialmente, ante Cuba. Asimismo, presencia, con asco, el grado de envilecimiento que existe al interior del régimen que mal gobierna y el nivel de deterioro al que lo han llevado los auténticos apátridas. El usurpador de Miraflores, grita y vocifera impunemente sus vilezas y acusaciones traiciones, conspiraciones y delitos de personeros de la oposición, pero, oculta la existencia de un poder, no el nominal que dice detentar quien usurpa la presidencia, sino del poder real, que ejercen en la sombra individuos e instituciones íntimamente vinculados con el nauseabundo “proceso” y que influyen decisivamente, para mal, en el curso de los acontecimientos.

Pedro Luis Echeverría

Un régimen caído

La “perversa entente” gubernamental espuria, falaz e ineficiente que tomó por asalto el poder en nuestro país, ha gobernado de la peor forma posible. El régimen, a través de sus múltiples errores, equivocaciones, intrigas e infamias, ha generado en el ánimo de la población gran desconfianza, escepticismo y la impronta de un presente y un futuro, inciertos, azarosos e inconvenientes que han erosionado y profundizado el deterioro de la calidad de vida de la gran mayoría de la sociedad venezolana.

Pedro Luis Echeverría

Un régimen asesino

Preocupa como la intolerancia, la violencia irracional, el asesinato a mansalva, la prisión, las torturas físicas y morales son utilizadas por el régimen como instrumentos de acción política para atacar y amedrentar al país. No hay día en que los medios de comunicación no reporten situaciones de esa naturaleza que se suceden, en forma alarmante, en contra de los disidentes acompañadas por acciones violentas e ilegales de los grupos de apoyo al gobierno, que son realizadas impunemente con la complicidad de las autoridades y exacerbadas por la dirigencia “chavista-madurista”.

Pedro Luis Echeverría

Algunas reflexiones

Estas reflexiones tratan de reflejar la disyuntiva que vive el país por estos días. La larga permanencia del chavismo-madurismo en el poder indica que la Venezuela de hoy es un país dividido, gobernado por una pretensión hegemónica y corrupta que ignora a los millones de ciudadanos que la adversan y sufren los sistemáticos errores gubernamentales.

Pedro Luis Echeverría

USA y Latinoamérica

Los tradicionales paradigmas del relacionamiento de Estados Unidos con América Latina, paulatinamente han venido evolucionando de forma importante no solo por la emergencia de nuevos actores en el concierto internacional que le disputan la hegemonía global, sino fundamentalmente por causas atribuibles a los cambios internos que se están operando en ese país.

Pedro Luis Echeverría

Un país traicionado

He sido y soy opositor a este nefasto régimen que ha dividido y engañado al país con el subterfugio de hacer creer que el modelo social que ofrecía era el camino para la redención e inclusión de los más necesitados. Los pésimos y desastrosos resultados obtenidos en todos los órdenes de la vida nacional, después de más de cuatro lustros de desgobierno, nos indican que la utopía del chavismo-madurismo ha sido una perversa quimera.

Pedro Luis Echeverría

Maduro, el enemigo del pueblo

El problema político fundamental que enfrenta el país en estos días es que el tiempo histórico del Chavismo-Madurismo ha llegado a su fin. Con base en su equivocada visión ideológica, el régimen ha intentado sin éxito, durante veinte años, establecer variadas e infructuosas reformas políticas que han producido perversos resultados colaterales que han afectado negativamente a toda la población. El tiempo transcurrido con Chávez y Maduro en el poder han frustrado las expectativas de aquellos que ingenuamente creyeron, inicialmente, que el régimen los reivindicaría socialmente de la exclusión y la inequidad y que vivirían mejor.

Pedro Luis Echeverría

El culto a Maduro

El culto a Maduro que viene creciendo exponencialmente en todos los actos y manifestaciones del régimen, constituye otra forma de dominación que utiliza el gobierno para subyugar a los sectores más vulnerables y desvalidos de la sociedad venezolana. Es un proceso de adoctrinamiento paralelo que pretende construir una épica en torno a su figura, al tiempo que concienzudamente trata de destruir el pasado histórico de Venezuela.

Pedro Luis Echeverría

Derechos humanos e inclusión social: los retos modernos

El respeto a los derechos humanos, la inclusión social, el cumplimiento de las leyes y el buen funcionamiento del sistema judicial son principios básicos que deben ser observados para consolidar la paz y la gobernabilidad en democracia.


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