end header begin content

Opinión

Columnistas

Trilladura

Conocidos los sucesos de Bolivia lucen inevitables las comparaciones con el caso venezolano. Por supuesto, cada quien he hecho uso de los argumentos que les son favorables en torno a una experiencia – subrayémoslo - inconclusa, mientras haya dictaduras de vocación e inspiración continental de un nítido sesgo anti-occidental.

Una Comisión Especial para las Universidades

En numerosas declaraciones, artículos de prensa, foros y demás actos relacionados, hemos propugnado una política universitaria del parlamento. Vale decir, el empleo de las herramientas que les son propias para contribuir a la defensa de la autonomía y de la libertad de cátedra, ante todo.

Vargas Llosa o la libre escolaridad

Puede decirse, crecimos con la obra de Mario Vargas Llosa en país que, incluso, lo premió con el Internacional Rómulo Gallegos, aunque fuesen notables las diferencias políticas con el premiador, a finales de la década de los ’60 del ‘XX. Prematuramente lo leímos y, muy después, unida la vocación de nuestros profesores con el acierto del programa de bachillerato, logramos apreciar sus aportes.

Prisioneros del instante generacional

Política y, puede decirse, ideológicamente, tendemos a una sobre-simplificación del mensaje. Las consignas dicen explicarnos, sin alcanzar la hondura y los matices que quedaron sepultados en la opinión pública con la despedida del XX y, por ello, “plan-país” dice todo y, a la vez, nada, al igual que “socialismo del siglo XXI”, aunque todo lo etéreo provoca consecuencias aún indeseables.

Tratado elemental de ética

Quizá por la vieja mentalidad rentista que el petróleo heredó y agudizó, todos sospechamos de la riqueza material ajena. Bastará un detalle apenas sobresaliente para criminalizarla, activando el resentimiento social.

La dictadura estremecida por un modesto cine-foro

El régimen ha decidido acabar definitivamente con la universidad pública y autónoma, aunque la prefiere como rehén para negociar o, mejor, chantajear a la oposición. No es otra la conclusión que se desprende de la asociación escasamente habilidosa que hace el ministro usurpador del ramo con la llamada mesa de diálogo nacional.

Del liderazgo estudiantil

Ahora solemos olvidar el extraordinario papel del estudiantado en nuestras grandes conquistas históricas. La causa de la libertad y de la democracia acunó en las aulas irradiando las calles de un país que, por siempre, esperó y reconoció sus aportes, en medio de la represión e indecibles atrasos.

Exceso de presente: la universidad venezolana

Ella se mantendrá en pie, porque - además - acunó el ideario independentista en sus aulas. Aportó a la dura lucha por la libertad y la democracia en un país, no lo olvidemos, analfabetizado.

Del combate cultural

Materia frecuentemente subestimada aunque políticamente temida, el IV Seminario Nacional de Políticas y Gestión Cultural, realizado en la propia UCV, colmada de peligros, colocó un triple acento a la prolongada coyuntura actual. En medio del lento derrumbe de la dictadura no será posible salir de su órbita, por destronada que esté de Miraflores, mientras que sobrevivan los valores, las creencias y las demás condiciones que la hicieron posible sólo ubicándonos nominalmente en otro siglo.

Rápida comparación esequibana

Digamos, hay una sociología o, mejor, sociología política de la legítima e histórica reclamación. Por lo pronto, respecto a Venezuela, parece útil distinguir entre el tiempo de suscripción del Acuerdo de Ginebra (1966) y el actual, en el que Guyana pretende desconocerlo (2019); nos referiremos, al menos, a cinco renglones.

MCM y la «esequibidad» del parlamento

La accidentada vida política venezolana jamás impidió que el parlamento se ocupara del Esequibo. Excepto las más severas y, a la vez, cínicas dictaduras que lo exhibieron como una pieza ornamental pesó el tema tanto como ocurría con una nación que, desde el primer momento, interpretó el Congreso de 1811 con el consabido principio del uti possidetis iuri (como poseéis de acuerdo al derecho, así poseeréis).

El problemario universitario

Tarde o temprano, la universidad venezolana tenía que enfrentarse a la dictadura, como acaece en los días que transcurren. Por mucho que escurriera el bulto, postergados y cada vez más graves los problemas, departamentalizado el asunto como algo secundario, hoy cobra toda la dimensión y el peso de un choque político, por siempre inevitable.

El mito del socialismo bolivariano

José Guerra ha entregado recientemente su último título: "El mito del socialismo bolivariano. Crónica de un fracaso que arruinó a Venezuela" (Editorial Dahbar, Caracas, 2019). Definitivamente popperiano, versa sobre la modalidad extravagante del socialismo", dándole continuidad a la reflexión que, incluso, se valió de la ayuda económica de los amigos para inaugurarla con un valioso y quizá precursor impreso indagador como "¿Qué es el socialismo del siglo XXI?" (2006).

¿Un parlamento virtual?

Cronistas e historiadores suelen resaltar los hechos ocurridos en el Congreso venezolano de 1848 con un saldo injustificable de muertos y heridos. Pocas veces reparamos, con las honrosas excepciones, que ese parlamento luego se arrodilló finalmente ante José Tadeo Monagas, por muchos años, en nombre de un realismo vergonzoso que la actual dictadura pretende también imponer cual alucinógeno político, en abierto y paradójico desafío a las realidades que siguen su curso.

¿Guyana metida en Oslo?

Consabido, Noruega ha diligenciado el diálogo entre las partes que decidió convocar en Venezuela. Los nórdicos han desplegado una actividad internacional de mediación ciertamente importante, aunque - golpeando su prestigio - existen severas dudas en torno a su eficacia e intenciones.

Marxo-castrense

La Venezuela del XIX no se explica sin las guerras civiles y demás escaramuzas propias de un caudillaje rural lo suficientemente armado. Por lo menos, hasta la batalla de Ciudad Bolívar, en 1903, el poder político derivó del pacto - a veces, precario e inestable - entre las distintas jefaturas regionales que, al repartirse sendas áreas de influencia y los recursos correspondientes, dependían de los arsenales que, poco o mucho, acumulaban convertido el reclutamiento indiscriminado y masivo, en un azote social.

Del otro exilio político

Existe una dirigencia política, añadiendo a parlamentarios, forzada a un exilio que la sorprende con una mano por delante y otra por atrás. Aparatosamente aventada, cumple con un difícil itinerario de supervivencia y también de olvido, entre nosotros, por las limitaciones que tienen hasta para sostener un exitoso y encarecido vínculo digital.

Duelo por migración

Valga la hipótesis, devota de los ya viejos esquemas, el promedio de la dirigencia política del país no ha tenido tiempo ni ha querido actualizarse respecto a las novedades de un siglo que todavía pugna por serlo. Paradójicamente, detrás del lenguaje aparentemente innovador, subyace la reivindicación del rentismo, patrimonialismo o militarismo, por ejemplo, intacta todavia la antigua mirada sobre los venezolanos ahora tan devastadoramente impactados por la esta larga dictadura.

Foro de Sao Paulo y Fuerzas Armadas

Treinta años de paciente articulación dirán sintetizarse en el XXV Encuentro del llamado Foro de Sao Paulo, por cierto, no faltaba más, a realizarse en el mejor escenario de su tragedia: Venezuela. De aquel remoto internacionalismo proletario que hizo de Moscú el epicentro del socialismo, desembocamos en una novedosa experiencia de la izquierda transnacional, hoy ligada a los peores intereses geopolíticos y geoestratégicos de una inequívoca vocación anti-occidental, afianzada por sendas mafias que tienden a multiplicar sus nefastos negocios.

El debate inexpropiable

Comprobado el fracaso de los diálogos con la dictadura, o cualesquiera tertulias o negociaciones en el amplio arco de los eufemismos, un sector de la oposición incurre nuevamente en el dislate. Dice representar a las más amplias mayorías, desinformándola frecuentemente al desarrollar un extraño complejo de minoría militante.

Universidad, mecánica cuántica y barbarie

Harto comprobado, la universidad es incompatible con la dictadura socialista. No la hay ni la habrá, libre y autónoma, pues, la sola búsqueda de la verdad constituye delito.

La tal liberación de precios

Una persona le respondió a la otra, incubando sus preocupaciones en el lento trajinar del ascensor: "De bolas que hay harina y por montón, claro que más cara pero la hay, así que busca". Entre los dos o tres pisos faltantes le indicó algunos lugares en los que podía consultar el precio.

¿Una contraloría especial?

Desde que se hizo el nombramiento del Procurador Especial, en sesión plenaria de la Asamblea Nacional, ha circulado la propuesta de hacerlo también con un Contralor. E, incluso, hay quienes han lidiado el suyo para toda suerte de responsabilidades en la encargaduría presidencial, añadiendo consulados y quién sabe si hasta jefaturas civiles.

Praxis parlamentaria y Esequibo

Décadas muy atrás también hubo la natural confusión en el manejo de los papeles parlamentarios. Deseamos entender el caso así, como el de una confusión momentánea al tratarse de un asunto de Estado.

La universidad al garete

Puede asegurarse que, al menos, las viejas dictaduras incurrieron en la amabilidad de cerrar las universidades por las temporadas que se les antojara. La sola medida acarreaba el trámite burocrático correspondiente y la justificación necesaria para una decisión tenida por provisional, preservando en lo posible los bienes a la vez que perseguían y reprimían selectivamente a los líderes estudiantiles y profesorales.


Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com