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Opinión

Columnistas
José Luis Zambrano Padauy

Marchas con retorno a la democracia

La vida tiene un sentido práctico, incuestionable y casi bíblico: lo haces o no lo haces. ¿Vale la pena escribir y que resuene como en un caracol cuando se está impasible frente a una realidad aplastante? La buena suerte de los hechos venideros no se dará porque nos sentemos a tomarnos un café en el frente de la casa. Nada sucede a la víspera o por el prestigio de que debe suceder para por fin ser felices.

José Luis Zambrano Padauy

Dinero ruso para alimentar la revolución

El pasado fin de semana se cumplieron 30 años de la caída del muro de Berlín. Tras décadas de ser invulnerable, trastornado y grotesco, cedió a la necesidad de unir a una misma nación y compartir ideales correctos. Fue desgajado por el mismo pueblo a porrazo limpio y con la fe entrañable de que todo cambiaría.

José Luis Zambrano Padauy

Una espera que se hace interminable

Tenemos meses agotadores buscándole la rosca a la tuerca. Nos fatigamos en el sopor de las malas noticias o en el de no entender cómo se suscitan los acontecimientos. Nos sentimos rezagados frente a las fechas y sin los consuelos para entender la trama de los hechos venideros.

José Luis Zambrano Padauy

Chile en las llamas de una sociedad inconforme

Está encerrado en su casa, casi a cuatro llaves. Desde la ventana el estrépito de las cacerolas lo estremece y las consignas desgañitadas, frenéticas y exaltadas parecen perpetuas. Dos años en Chile y jamás imaginó repetir los mismos descalabros e inestabilidades ya polvorientos en su memoria. Se grita mil veces que Venezuela vivió lo mismo, mientras los memes en las redes sociales parecen hacer mofa de esta realidad perturbadora.

José Luis Zambrano Padauy

Con medio kilo de queso en el bolsillo

Hemos estado metido hasta el cuello en la confusión. Ya no sabemos si con arte y maña se vive el día tras día, pues nada cumple con lo necesario para lo básico. Nos abruma el conteo de nuevos orificios en el cinturón o sentirnos a la deriva ante cada acontecimiento.

José Luis Zambrano Padauy

La correa infame que aprieta al Ecuador

Es una estrategia descafeinada, predecible y con fisuras en los tiempos que corren. Tan evidente para cualquier avezado en historia o conocedor de los movimientos subversivos de América Latina. El Gobierno ecuatoriano no se ha tragado el cuento, andando cauteloso ante los siniestros políticos sembrados por el comunismo tropical, propulsados siempre con una razón casi maquiavélica.

José Luis Zambrano Padauy

El único peruano que nos quiere

No podemos caer en la misma jugada. Esta realidad xenofóbica no puede contagiarnos con reciprocidad. Ciertamente, es una indignación sin tregua que nos derriba. No soportamos, con toda razón, ver a tantos conciudadanos casi ultrajados y mancillados por algunos peruanos o por unas raras fuerzas de la ley. Eso golpea en nuestras emociones y quisiéramos casi a dentelladas mayúsculas, salir a resolver el hecho con nuestras propias manos.

José Luis Zambrano Padauy

Somos los primeros en la ONU

En toda novela siempre prevalece un protagonista. Su ingenio para destrabar los conflictos o los modos precisos para desarrollar su personalidad deslumbrante lo convierten el eje central de la trama. Pero en ocasiones, la figura principal puede ser el malvado cobarde y ruin de la historia. Las fechorías, sus risotadas a mandíbula batiente y sus decisiones para propiciar el mal en otros, pueden copar nuestro interés y anidar sus acciones detestables en cada página de ese tomo de emociones y conflictos.

José Luis Zambrano Padauy

El pacto menos creíble de la historia

Hay que tener la memoria indestructible y las ideas en orden para no dejarse arrastrar por las infamias habituales de la dictadura. Nos inventan escaramuzas, vendiendo lo ficticio con una realidad desgastada. Pero no somos cretinos para comernos el mismo cuento, siempre servido a voz en cuello y con una rimbombancia atormentante. Pero esta vez no les funcionó, pues el guión fastidia y ya pasó de moda este tipo de película política.

José Luis Zambrano Padauy

El bulto de Bolton o la dureza de Kozak

Siempre quedamos estupefactos por los ruidosos cambios del presidente Trump. No sé si ha sido en su pasado alegre como empresario, un hombre exitoso o un empecinado sin remedio. Lo cierto es que a estas alturas y como nos tiene acostumbrado, se ha prestado al juego comunicacional para aclararnos a su modo, la forma en que en esta ocasión retiró a una de sus piezas de su peculiar gabinete.

José Luis Zambrano Padauy

Alerta por uniforme naranja

Sus ansias por otro caos retumban a muchas leguas a la redonda. Es prioridad edificar otro conflicto, una nueva distracción, otro empecinamiento por perturbar. Por eso no sorprende que el usurpador de Miraflores decretara “alerta naranja” y ordenase sin pensarlo mucho, ejercicios militares en la frontera con el vecino país.

José Luis Zambrano Padauy

Sin béisbol no hay paraíso… para el régimen

Las negociaciones cambiaron de palestra, métodos y hasta de protagonistas. La forma de especular en público o tomarse a burla y al peor estilo, el momento crucial del país -siempre con la represión feroz o los bailes de “aquí no ha pasado nada”-, van perdiendo calibre.

José Luis Zambrano Padauy

Construyendo la tumba de la dictadura

Soñamos con un país apacible. Con un sistema enmarcado en cristal, preciso, sincero y justo para todos, sin metáforas falsas y con una capacidad rozagante para hacernos felices. Sin la necesidad de buscar caudillos carnavalescos que nos regalen tormentas sin pedírselas. Deseamos que nos arrope el silencio de la normalidad. Que se trabaje por el progreso para repartir las riquezas con igualdad de oportunidades.

José Luis Zambrano Padauy

El único negocio es detener al régimen

Hemos visto fallecer la cantinela de las negociaciones. Se acabaron las confusiones y sobresaltos respecto a cualquier entramado en mesas dislocadas. No sé si los representantes de uno u otro bando, tuvieron sus paradisíacas vacaciones, mientras representaban un compromiso confuso y no una solución definitiva.

José Luis Zambrano Padauy

Las puertas de seguridad “Bachelet”

Quizá son de una gran resistencia, herméticas, laminadas, dotadas con una cerradura de múltiples pestillos y con un cilindro inviolable. Sombrías y solitarias, con su simbología de miedo y su solidez silenciosa, resguardan la estrechez de unas habitaciones hechas para el delirio. La catadura perfecta para el terror de la soledad y la incertidumbre. Protegen a unos cuartuchos donde se olvidan los crepúsculos y rebota en las paredes, el recuerdo diario de vivir en una tiranía sin demoras, capaz de llevar su intransigente talento para la tortura con la mayor desfachatez.

José Luis Zambrano Padauy

Una tiranía de corto plazo y sin alternativas

Existen tantas razones para creer que nos hallamos en el umbral de las definiciones que hasta podemos tomarnos el atrevimiento de aventurarnos con fechas y augurios. Pero nos dejamos aclimatar por la capacidad asombrosa del régimen por hacernos infelices. Siempre el desasosiego por los estragos impuestos, por la calamidad diaria programada desde Miraflores y La Habana, nos desploma y nos conduce al indeseable camino del pesimismo.

José Luis Zambrano Padauy

Redoble de sanciones o baño de aguas mansas

Duele hasta en las ideas cuando algunos no dan media onza por el futuro de Venezuela. Labran en entrevistas acaloradas o por medio de las redes sociales, toda una componenda para entorpecer los esfuerzos internacionales por expulsar a los forajidos de Miraflores.

José Luis Zambrano Padauy

La pesadilla de otra elección fraudulenta

Para los escritores de gran ingenio y con la sabia fecunda de derrochar tintas en creatividad, resultaría fácil quizá desarrollar un desenlace. Existen libros cultivados de hechos sorprendentes, insaciables de anécdotas, que terminan al margen de la tranquilidad del lector. Pueden culminar la obra con tres líneas para perturbar a cualquiera o generar un suspiro de alivio por no dejar fallecer al protagonista, quien gana de buen modo a sus enemigos acérrimos.

José Luis Zambrano Padauy

Tortura en la oscuridad de Rufo

El gas doméstico había mermado en Táriba. Hacía más de tres meses que se había esfumado de las redes de la comunidad. Era una de las tantas dificultades diarias y ahora debía comprarse en bombonas para poder hacer la comida del día.

José Luis Zambrano Padauy

Nicolasito no podrá ir a Disney

Dudo que la estupidez sea una enfermedad. En todo caso, podría ser hereditaria y contagiar a los más cercanos. Muchos hombres tienen el raro comportamiento de llevar la incapacidad cerebral con un orgullo propio, opinar con un vacío reflexivo detestable y acomodar sus argumentos a la protección paternal.

José Luis Zambrano Padauy

Detener el dominio insólito de Cuba es la prioridad

Trato de seguirle la pista a los acontecimientos. A veces llego al tedio y en otras ocasiones me demuele la inquietud. La naturalidad a lo nefasto ya parece incrustada en el acontecer y en las diatribas públicas. Por eso ya nada asombra, pues nos han acostumbrado a la confusión y a combatir con el pesimismo.

José Luis Zambrano Padauy

El país rico más pobre del mundo

Cada vez que reviso las noticias en la búsqueda de una crucial y definitiva solo encuentro las contradicciones de siempre y ese ir y venir sobre el futuro. Mi curiosidad vulnerable a los estropicios de la realidad -pero con la certeza presta a voltear la incertidumbre-, me permite el no perder la esperanza de que algún día podrá dilucidarse la paradoja nacional.

José Luis Zambrano Padauy

¿Cómo ensamblar el rompecabezas de la unidad?

Siempre he considerado que no existen causas perdidas. Que, a pesar de la intensidad de algunas vanidades sin tregua, perdura una necesidad que va más allá de cualquier pensamiento individual. Los socavones inmensos de nuestra república han sido tapados, en grandes ocasiones, por una determinación inesperada, para bien o para mal, convirtiéndonos por décadas, en un país indescifrable.

José Luis Zambrano Padauy

¿Cómo ensamblar el rompecabezas de la unidad?

Siempre he considerado que no existen causas perdidas. Que, a pesar de la intensidad de algunas vanidades sin tregua, perdura una necesidad que va más allá de cualquier pensamiento individual. Los socavones inmensos de nuestra república han sido tapados, en grandes ocasiones, por una determinación inesperada, para bien o para mal, convirtiéndonos por décadas, en un país indescifrable.

José Luis Zambrano Padauy

Se escribe una novela de terror en Miraflores

Muchos han perdido la certidumbre de que Venezuela va a cambiar. Muchos no creen que nos hallamos en la antesala de las decisiones finales. Podría decirse que el pesimismo aplana hasta los impulsos más desmedidos. Y precisamente ese es el juego de caballos apesadumbrados y pasivos que maneja el régimen para permanecer en su trinchera inefable de poder y despilfarro.


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