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Opinión

Columnistas

El cartel de los despreciables

Y siguen Han convertido a nuestro maravilloso país en una pocilga de terroristas, corruptos, narcotraficantes, guerrilleros, comunistas, asaltantes de carretera, secuestradores y rateros de suela desgastada. Es inconcebible lo que han hecho, ni la ciencia ficción daba para esto.

Tiempos psiquiátricos…

El negocio detrás del sufrimiento ¿Te has preguntado quiénes ganan en un escenario de agitación social, confrontación política y alteración extrema del orden público? Cuando hablo de “ganar” me refiero a riqueza económica, no a beneficio político ni a rédito social. ¿Te has preguntado para quién es un negocio la convulsión de una nación, el estremecimiento y la sacudida? Te pido que te detengas un segundo, dos, veinte…, y lo pienses, piénsalo bien. ¿Quién gana? ¿Hay un negocio detrás del sufrimiento humano? ¿Será posible?

Aforismos para un eterno fracaso

Definir Aforismo (del griego aphorizein, “definir”) es una declaración que pretende expresar de manera breve, coherente y en apariencia definitiva una sentencia.

El secuestro, tortura y calcinamiento de un sueño

Prólogo de un nombre y de una lápida fría Sé lo que significa perder -asesinado- a un compañero de lucha o a un amigo, sé también la indignación qué se siente cuando esa pérdida ocurrió a manos de una tiranía criminal. Conozco ese sufrimiento bien porque tenemos varias cruces alojadas fatalmente en el cementerio, lápidas blancas y frías con un nombre rotulado entre dos fatídicas fechas, un nombre que simboliza una piel, una mano, un abrazo que más nunca lograremos sentir.

Pintar una paloma

Buscando la paz Hay dos palomas archiconocidas en el mundo del arte, una la dibujó Picasso y otra la esculpió el colombiano Botero. Ambos artistas –en su genialidad– intentaron persuadir a sus naciones y al mundo sobre la urgencia de la paz con sus obras maestras. Las he admirado siempre, de hecho, las he preferido frente a palomas pintadas por otros artistas como las del chino Ai Weiwei (que las ha pintado por todas partes), aunque la de éste son más graciosas y contienen un desprecio exquisito. ¿Cómo no habría yo –poeta inconcluso– de pintar una paloma que me diera paz?

¿Cohabitar con criminales de lesa humanidad?

¿En qué estarán pensando? Es grave, muy grave lo que está pasando, además de grave, suicida si permitimos que se concrete. Sí, suicida. Pensar que se puede cohabitar con un criminal de lesa humanidad es tan irresponsable como insensato. Sencillamente lo es, ¿en qué estarán pensando quiénes lo promueven? ¿En qué?

Noruega y la confianza herida…

El negado mundo de Disney A los asesinos chavistas no le importan sus crímenes, no le interesan sus graves violaciones a los derechos humanos, no le preocupan los juicios en la Corte Penal Internacional. A los asesinos chavistas sólo les afecta que le confisquen el dinero robado, que le impidan ir de compras a Nueva York o Miami y que sus hijos o nietos no puedan visitar el soñado mundo de Disney World. A los asesinos chavistas lo único que los doblega son las sanciones del gobierno norteamericano, nada más. Su roñoso nuevo riquismo es su debilidad.

“¡Eres un homosexual!”

Porque tú a mis espaldas me hiciste traición / Hoy por eso te voy a quitar lo farsanteJuan Gabriel Levantar el machete de la conciencia Antes de emprender este esperado texto permítanme afilar artesanalmente el acero de mi palabra, necesito que mi machete verbal no sólo se levante, necesito que corte. A modo de espadero antiguo, con dedicación, paciencia, pero sobre todo talante, debo sacar filo a mi idea.

¿Todos contra Guaidó?

Sin otra opción Estamos cansados…, desesperados…, hartos…, la esperanza se desvanece y se escurre entre nuestras manos, nos agobia una angustia que paraliza, sentimos que todo está perdido, que el liderazgo está extraviado, que lo que cesa no es la usurpación sino nuestro ánimo, pero sin embargo hay que seguir, no tenemos otra opción.

Cúcuta

Deletrear al silencio ¿Cómo hago para bordar con filigrana verbal mi silencio en este escrito? Sí, ¿cómo se escribe el silencio? ¿Cómo paralizo el latido de tu corazón con palabras? Sí, ¿cómo? ¿Cómo uso figuras literarias que aprieten tu aliento y te asfixien para que entiendas mi ahogo? ¿Cómo lo hago?

La única opción

¿Lucharíamos por Colombia? Hagamos un ejercicio. Imaginemos que no es Venezuela sino Colombia el país en el que el narcotráfico, las FARC y el ELN, la criminalidad y el despotismo (es decir, el chavismo) han llegado al poder y desde él han arruinado a la nación. Imaginemos que es Colombia la que padece la crisis humanitaria, el hambre, la enfermedad, la criminalidad y el éxodo.

El exitoso diálogo de Barbados

La ardua jornada Noruega observa como el chavismo persigue, encarcela, tortura y asesina a opositores venezolanos mientras les sirve té y galletitas azucaradas a sus líderes. Sonríen y se abrazan con ellos, probablemente después de la “ardua” jornada se van a cenar y hasta se emborrachan. Son felices. Mientras disfrutan Barbados, en las cárceles torturan venezolanos inocentes.

El otro país que también somos…

¿Incurablemente criminal? Fue decepcionante, muy decepcionante. Tal vez decepcionante y triste. Sí, porque también fue triste, muy triste. Escuchar a mi amigo de tantas batallas explicarme que la Venezuela que dejé hace ocho años no es la misma, que el chavismo permeó su medula social, que ya no había nada que hacer, fue decepcionante y además triste. ¿Será posible? ¿Será que seremos un país incurablemente criminal para siempre? No, no lo seremos.

Autocrítica rebelde…

Y la tiranía prevalece Nos ha pasado cien veces, cien. Cuando tenemos acorralada a la tiranía, ésta se inventa una mesa de diálogo, se reagrupa, se fortalece, contraataca, nos encarcela, nos tortura, nos asesina y prevalece. Cien veces. Y despiadadamente volvemos a caer. ¿Por qué?

¿Qué es el cese de la usurpación?

Un debate que no se ha dado Después de develado el plan de Cabello por hacerse del poder tiránico, de ser el tirano en jefe y no el segundón que es y siempre ha sido, garantizando “la salida” de Maduro, de Cilia Flores y su cartel de narcotraficantes y corruptos familiares “como sea”, entendí que la discusión política sobre ¿cuál es el verdadero cese de la usurpación? no se ha dado.

Después de Noruega (y el plan de Cabello)

El anhelo de ser parte de la reinvención Las decepciones por lo que ocurre sólo pueden ser sobrellevadas por el profundo anhelo de reinventar al país y de ser parte de esa reinvención. Pero no es fácil ni lo será. Hemos luchado tan intensamente por un sueño de libertad, pese a todas las frustraciones, que nos cuesta creer que no lo lograremos.

El penoso diálogo con el verdugo…

Otra forma de secuestro Seré crítico, cómo no serlo, sólo un autómata no levantaría su voz en un momento tan crucial y delicado como el que vivimos. ¿Vamos bien? No, ya no, íbamos bien hasta que decidieron –en patético secreto– ir a negociar a Noruega con el verdugo.

La tortura, la ceguera y el silencio…

La tortura Dolor, sí mucho dolor, saber la tortura, verla, develar sus golpes, sus hematomas, el temblor permanente de su cuerpo, humedecernos en su sudor frío, en sus lágrimas que ya caen secas (no hay más, ni una más, su alma está vacía, seca), extraviarnos en su mirada que se pierde en el limbo, o mejor, en su mirada que desde la eternidad se ve a sí mismo destrozado, convertido en otro despojo humano de la crueldad chavista, otro más, lanzar las redes de nuestro pánico sobre su cardumen de agonías, escuchar el grito agobiado y escaso: ¡auxilio!, sentirlo en su voz diminuta, en su voz que en cualquier segundo se apaga para siempre, y su viuda, y sus huérfanos, y un poquito de Venezuela que muere –torturada– con él.

Nicolás, alias “tía Colasa”

El significado de la palabra “culero” El lenguaje siempre trae sorpresas, muchas sorpresas. La última para mí ha sido la palabra “culero”. Yo entendía, como es habitual en México, que culero es una persona malintencionada y malagradecida, además de cobarde.

El tuit de Almagro…

Ni uno No conozco un solo venezolano que no viva en zozobra. Ni uno. Hemos perdido el sueño, la quietud, la confianza y la convicción. No tengo duda en señalarlo: la secreta negociación de Noruega ha sido el peor error estratégico que se ha cometido en los últimos años, nos ha sumido en el letargo.

Noruega, Suecia…, ¿la luna?

¿Alguien me puede explicar? Quisiera escribir que vamos bien, pero no puedo mentir, no, no lo estamos. Perdimos el rumbo, otra vez. No logro entender muy bien qué pasó, por qué desviamos el curso de la Operación Libertad, por qué suspendimos la ruta trazada, por qué dejamos de luchar.

Íbamos bien… hasta Noruega

El novato del siglo XXI Respeto al presidente Juan Guaidó que no quepa duda. Además de ser un entrañable amigo, es un venezolano que admiro por su fuerza moral y su imbatible coraje. Un amigo en común lo llama “el novato del año” en la política venezolana. Yo me doy el gusto –¿dicen que soy “poeta”?– prefiero una hipérbole: Juan Guaidó es “el novato del siglo XXI” en la política de Venezuela.

La psicopolítica soviética y el chavismo…

Cien años de maldad soviética Lo que escribiré te sonará a ciencia ficción; no lo es, te permitirá entender mejor la causa por la cual no nos liberamos del chavismo. Te sorprenderás pero la calamidad que estamos viviendo tuvo su origen hace cien años en la revolución bolchevique.

El grito de pánico en Noruega…

Entre el cansancio y la frustración Lo único que puede impedir el éxito de la Operación Libertad es el cansancio individual de cada venezolano que lucha contra la tiranía. Rectifico, no sólo el cansancio impedirá el éxito, también la hará la frustración que produce el errático e incomprensible proceder de la dirigencia política en un momento tan delicado y grave.

Alucinación en la guarida

Mejor me callo No escribiré sobre lo que está pasando. No contaré cómo se liberó a Leopoldo López, tampoco relataré los planes que tenemos, quizá lo haga después. No puedo ocultar mi fascinación por la inventiva popular: qué si era el dos, que si se adelantó, que si no se sabía, que si sí se sabía, que si falló por aquello o esto, que si Moreno, que si Padrino. Qué curiosidad ¿nadie pregunta por Cilia Flores? Nadie. ¿Ustedes la han visto? ¿Qué sé yo que ustedes no saben, que no saben otros? Mejor me callo, converso con mis compañeros de batalla -contigo- sobre cualquier cosa que no tenga que ver con lo que hemos vivido. Mejor distraigo.


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