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Opinión

Columnistas

El fracaso: tiempo de reflexión y cambio

No es el fútbol ni el básquet el deporte venezolano por excelencia. Es el béisbol. Tiene sobre los otros dos deportes de masas una enorme, una gigantesca ventaja: en él, como lo afirmara el viernes 3 de octubre de 1947 en un partido definitorio de las Grandes Ligar entre los Dodgers de Los Ángeles y los yanquis de Nueva York, el extraordinario lanzador Yogi Berra, cuando todo apuntaba al triunfo de los Yanquis para al final permitir el triunfo de los Dodgers, que el joven Lawrence Peter Berra, nacido en Missouri y mejor conocido como Yogi Berra, pasara a la historia con su inolvidable frase: “el juego no se acaba hasta que termina”. Carlos Andrés Pérez complementaría políticamente esa maravillosa afirmación de esperanza con su célebre frase: “llueve y escampa”. Como Yogi Berra, el caudillo de Rubio hablaba por experiencia propia: era veterano en diluvios. De todos ellos salió seco, salvo del último temporal, provocado por sus propios compañeros de equipo. Debió morir lejos de los temporales caraqueños. En Venezuela aún no escampa. Pero tampoco ha terminado el juego. El desenlace final está pendiente.

Chile, la hora de los hornos

La posibilidad real y objetiva de la caída de Maduro, postergada por la pusilanimidad, la cobardía y sobre todo por la asombrosa miopía del Departamento de Estado y los gobiernos del Grupo de Lima, incapaces de comprender la dimensión global de la crisis venezolana, ha desembocado en los Idus de Santiago.

La mejor defensa es un buen ataque

No lo he inventado yo, lo dijo Sun Tzu hace más de dos mil quinientos años en su extraordinario manual sobre El Arte de la Guerra que debiera ser lectura de cabecera de quienes prefieren ver un juego de pelota en Nueva York que instruirse en el terreno de combate sobre el arte de enfrentar al enemigo: “la mejor defensa es un buen ataque”.

Autoridad, poder y legitimidad

Autoritas, non veritas facit legemThomas Hobbes, El Leviatán. "Lo político es el enfrentamiento amigo-enemigo”. Carl Schmitt, El concepto de lo político Thomas Hobbes (1588-1679), uno de los más grandes pensadores ingleses de lo político, que comparase al Estado con un bíblico monstruo marino, el Leviatán, tan necesarios ambos,tan descomunales y tan monstruosos como para poder mantener el orden en el caos del universo, supo poner las cosas en su lugar, como Colón cuando para demostrar la redondez de la tierra no se extravió en consideraciones cosmológicas sino que, puesto ante los reyes católicos, puso un huevo de pie con el sencillo expediente de golpear uno de sus extremos sobre la fría lisura de la madera.

Juan Guaidó y la Venezuela peregrina

“Miré los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes ya desmoronados de la carrera de la edad cansados por quien caduca ya su valentía” Francisco de Quevedo Ya hay dos Venezuelas, separadas trágica y cruelmente una de la otra; una, que se queda en casa, aferrada a lo suyo y a los suyos, y a los bienes a los que no renuncia, por modestos que sean, tratando de que no se desmoronen sus muros ni sufran sus habitantes un trauma definitorio y letal, entregados a todas las carencias e iniquidades imaginables, intentando sacar medios de las piedras ante la falta de patriotismo y humanidad de la tiranía. Y otra, que arrastra por el mundo sus despojos y sufrimientos, ante la admiración, la solidaridad y el auxilio de sus semejantes, o ante el terrible rechazo de quienes olvidan el primer precepto cristiano de amarse los unos a los otros, socorrer al necesitado, darle techo y cobijo a quienes golpean a sus puertas. Como en el origen de nuestra cultura lo solicitaran María y José para Jesús, su hijo.

Líderes

Que Dios nos libre de estos nuevos liderazgos. Ya nos llevan por las calles de la amargura. Pues como bien advierte el refrán, quien con niños se acuesta…” He citado en anteriores artículos la respuesta que le dio Max Hastings, el gran historiador británico y especialista en la Primera Guerra Mundial, a un periodista del diario El País de España con ocasión de la presentación en Madrid de su último libro sobre el tema, que lleva el escueto título de “1914”, quien le pedía le resumiera en una frase lo que él consideraba la principal causa de tan descomunal conflicto inter europeo – hasta entonces la mayor, más cruenta, masiva e inhumana guerra de la historia de la humanidad. Su respuesta, a pesar de su parca brevedad, es un tratado acerca de la importancia definitoria de los liderazgos en la resolución de los graves conflictos humanos: “una gran crisis histórica enfrentada por pigmeos”.

Carlos Andrés Pérez, la historia pendiente

A Miguelito Rodríguez, protagonista Profundamente conmovido por el respeto de Carlos Andrés Pérez a la institucionalidad democrática, y sobre todo al valor inalienable e insustituible de la Ley, que decidió acatar aún plenamente consciente de no ser objeto de un juicio justo ni merecido, sino de partida arbitrario, injusto y condenatorio, víctima de la oligarquía que se cebada en su aniquilación para saciar sus ansias de venganza, decidí visitarlo en La Ahumada, en donde pagaba casa por cárcel, invitado por mi amiga Carolina, una de sus hijas, y llevarle de regalo el Critón, ese diálogo de Platón en el que Sócrates le expone al adinerado miembro de la oligarquía ateniense de ese nombre las razones por las que le rechaza de raíz todos sus requerimientos de huir. En bien de su familia, de sus amigos, de la democracia ateniense, de la filosofía. ¿Dónde quedaría entonces el valor de mi argumentación a favor de la ley, el orden, la democracia si no estoy dispuesto a acatarlos con mi ejemplo? – viene a decirle, palabras más, palabras menos al amigo angustiado por la inmensa e irreparable pérdida de su sabiduría para la Atenas dominada entonces por los demagogos, que lo acusan de sofista – a él, el máximo enemigo de toda sofistería - y estando ausentes regresan en las próximas horas al Pireo a consumar la condena.

Venezuela, una extinción de lo político

“No escojan otro gobierno. Escojan otro pueblo”. Fue el sarcástico comentario que hizo Bertolt Brecht refiriéndose al desastre político de la Alemania comunista de la postguerra, sabiendo con su hegeliana sabiduría que no son los pueblos quienes tienen los gobiernos que se merecen, sino al revés: los gobiernos son los que tienen los pueblos que se merecen. Porque aunque es de Perogrullo, todos evitan hablar del tema como de la peste negra: los primeros afectados por las crisis, porque fueron sus causantes, son los políticos. Ante cada crisis terminal habría que hacer lo que recomendaban los autores de novelas negras para explicarse un crimen: cherchez la femme. Encuentren a la mujer. Parafraseando esa vieja sabiduría, para explicarse cada desastre terminal en el caso de naciones prósperas y felices, como la venezolana, habría que exclamar: cherchez le politicien. Busquen al político.

La caída de Allende

Daniel Lara Farías entrevista al filósofo chileno venezolano Antonio Sánchez García, artículista de ND y otros medios, sobre los hechos del 11 de septiembre de 1973

El peso de la noche

Las aspiraciones de los venezolanos se han ido reduciendo a medida que aumenta el anclaje del régimen. Y el cansancio de quienes se han echado sobre sus hombros el pesado fardo de la defensa y recuperación del perdido Estado de Derecho. Un régimen en el que, en honor a la verdad, participan unos y otros. Esa masa indefinida que uno de los prohombres del Chile decimonónico, don Diego Portales, llamaba “el peso de la noche”. La política reducida a la costra de los hábitos, los usos y las costumbres que se vienen arrastrando incluso a redropelo de la consciencia popular. Y que en estados de crisis excepcionales asume la representación del todo en peligro de extinción.

Ideología y verdad

A Erik del Búfalo Se equivocaba y tenía razón Hegel cuando afirmaba, como lo hace en La Fenomenología del Espíritu, que “la verdad es concreta”. Wahrheit ist konkret una sentencia amada por Brecht, que detestaba las elucubraciones del pensamiento manipulativo. Una afirmación polémica cuando la verdad no es material y referida al reino de la naturaleza, propia de las ciencias; sino filosófica, ontológica y referida al reino del espíritu: la sociedad, la cultura, la historia.

Aires de guerra

La guerra es la continuación de la política por otros mediosVon Clausewitz, De la Guerra 1 El viejo precepto romano, “si quieres la paz, prepárate para la guerra” procede del clásico “Epitoma Rei Militaris”, del escritor romano Vegecio, cuyo nombre completo era Publius Flavius Vegetius Renatus. En latín la famosa frase dice textualmente, “Igitur qui desiderat pacempraeparet bellum".

La contraofensiva del castro comunismo y la ceguera del liberalismo

Proletarios del mundo: ¡uníos!El Manifiesto Comunista, Londres, 1848 El marxismo leninismo no sólo es voraz y depredador: es imperial y globalizador. Pretende el dominio del planeta y es incansable en su dinámica totalizante, avasallante y globalizadora. Si bien su centro de nacimiento, expansión y desarrollo es Eurasia, sentó pie hace sesenta años en una pequeña isla del Caribe. Tardó cuarenta en establecer una cabecera de puente en Tierra Firme para su expansión en el subcontinente y sin despertar alarmas, ya comienza a expandirse por su vecindario. Su primera presa ya firmemente dominada y controlada ha sido Venezuela. El proceso de conquista e implante está en pleno desarrollo. Ahora el paso siguiente es Colombia, para lo cual ha contado, primero, con la anuencia del ex presidente Juan Manuel Santos, ya con las armas en las manos con las narcoguerrillas de las FAN y el ELN. La mancha de petróleo con la que Fidel Castro esperaba conquistar el continente ha comenzado a expandirse por la región, fortalecido su empeño, ya muerto, por la cocaína, que financia sus delirios expansionistas. La misma de cuyo comercio culpó al mejor de sus generales – Arnaldo Ochoa Sánchez - y a sus mejores agentes – los hermanos De La Guardia – para impedir que la influencia reformadora de Gobarchov liberalizara su tiranía.

Acción Democrática

En la medida en que realmente pueda llegarse a “superar” el pasado, esa superación consistiría en narrar lo que sucedióHannah Arendt Acción Democrática ha sido desde su fundación, en 1941, la columna vertebral de la sociedad política venezolana. Lo venía siendo desde los intentos fundacionales anteriores, esfuerzos alimentados por los miembros más ilustres de la Generación de 1928, pero cuando ella vio la luz, la sociedad venezolana había logrado hacerse por fin con un soberbio, un poderoso instrumento de cambio. No es por azar que el gran historiador Germán Carrera Damas considera a su Deus Ex Machina, Rómulo Betancourt, el padre de la democracia. Una paternidad que honra a Venezuela. Pues desde entonces, jamás se disociaron sus dos términos nodales: la libertad y la igualdad. Una ecuación esencial de la sociedad moderna y su Estado de Derecho, pues el privilegio y supremacía de cualquiera de sus términos se traduce en un daño irreparable a la excelencia de sus logros. El totalitarismo, de izquierdas o derechas, se nutre de la dislocación de ambos términos. Hannah Arendt, en su obra esencial, Los orígenes del totalitarismo, lo estableció de una vez para siempre. Sacrificar la libertad en aras de la igualdad: he allí el pecado capital del totalitarismo.

Legalismo y culto a la personalidad: las dos taras del democratismo venezolano

Auctoritas, non veritas facit legem” (La autoritas, no la verdad, hace las leyes). Thomas Hobbes, El Leviatán. Los dos extremos de sociedades antinómicas en su relación al orden y las leyes son los de Inglaterra y Venezuela. La Inglaterra, que no tiene constitución, y Venezuela, que ha tenido veintisiete – entre constituciones y reformas constitucionales. Los Estados Unidos se han bastado con su constitución fundacional y algunas reformas esenciales, como la del derecho inalienable a la libertad de ideas, religión y expresión, primera enmienda constitucional, dictada el 15 de diciembre de 1791: “El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas, ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios.” De las 27 enmiendas cursadas entre 1789 y 1971, la más trascendental fue la decimotercera enmienda del 31 de enero de 1865 que abolió la esclavitud. Desde entonces,la sociedad norteamericana ha sido la más perfecta expresión posible de una nación libre y democrática. Vanguardia del liberalismo.

Venezuela ante la encrucijada

La crudeza del diagnóstico de Roger Noriega, que expresa el sentimiento generalizado de la Casa Blanca, el Departamento de Estado y muy posiblemente del Pentágono, pone los puntos sobre las íes.

Los partidos y la Asamblea en la circunstancia

La tragicomedia venezolana ha servido, como lo hacen todas las crisis orgánicas de sociedades en trámites de entierros y partos, para sacar a la luz sus peores contornos, muchos de ellos más propios de la Venezuela colonial o decimonónica que de la modernidad a que nos impele la globalización.

Kerensky

Aunque desconocido de las grandes masas, el abogado Aleksándr Fiódorovich Kérenski, coterráneo de Lenin, aunque 11 años mayor que el artífice de la Revolución de Octubre, fue la pieza clave en el derrumbe del zarismo y la creación de las condiciones objetivas para el asalto al Palacio de Invierno y la toma del poder por los bolcheviques.

Argentina ha muerto

La muerte sabe, señores, llegar con mucho recatoJorge Luis Borges A Héctor Schamis El mundo está estupefacto. Y a juzgar por la dolorosa acrimonia del último artículo de Mario Vargas Llosa, después de Octavio Paz el más lúcido sobreviviente de aquella América Latina que pudo haber sido y no fue, definitivamente perdida. Los propios analistas políticos argentinos, que los hay y amargamente conscientes del delirio megalómano, masoquista y auto mutilador de sus mayorías, la dan por muerta. Y la comparan, el colmo de la auto reflexión crítica, con el basural venezolano, la cloaca de América Latina. Dos naciones entrañablemente unidas por sus antepasados gauchescos, sus vastas riquezas y su inconmensurable estupidez, que las ha llevado a preferir hundirse en el fango de su inmoralidad, el crimen, la prostitución y sus delirios, que situarse entre las primeras naciones del planeta.

Migrantes

Las migraciones existen desde que el simio que llegaría a ser el hombre bajó de los árboles se puso de pie y alzó la vista sobre las anchas llanuras africanas para ir a la conquista de la tierra, saliendo del África profunda, invadiendo Europa y atravesando el Estrecho de Behring para habitar las Américas. Ya había vivido una asombrosa mutación genética cuyos detalles continúan siéndonos desconocidos – Ortega y Gasset hablaba, citando a Konrad Lorenz en su extraordinaria obra sobre Leibniz, de una grave epidemia febril que desquició al simio convirtiéndolo en el antecesor de nuestra especie - , adquiriendo la habilidad para la socialización: el lenguaje. Que combinado con el descubrimiento y el uso del fuego crearía las condiciones grupales para armar el rompecabezas de lo humano. En el camino se terminó de conformar el género, se crearon las razas y se formó el homo sapiens que hoy somos. A punto de habitar el universo y convertirse en un habitante planetario.

Déjà vu

Contrariamente a los deseos de quienes aplicaron el mote pensando en su sacralización, el término “abajo firmantes” se convirtió en una mala palabra: el sinónimo del coprófago ilustrado venezolano. Un mismo lodo en que se revolcaron historiadores de postín como Manuel Caballero y Elías Pino Iturrieta, con charlatanes y buhoneros del quehacer mediático y especular que creyendo que anotándose a la lista de adoradores al tirano cubano subirían de categoría y entrarían a la nómina ilustrada de “gente importante”, que a falta de alguna ocupación podían asumir la de aquellos que, según Sartre, solían mezclarse en asuntos que no les competían.

¡ Fuera el Foro de Sao Paulo !

Vuelve al ataque el llamado Foro de Sao Paulo. A pesar de sus importantes derrotas electorales en Colombia, con Ivan Duque; en Brasil, con Jair Bolsonaro; en Argentina, con Mauricio Macri; en Chile, con Sebastián Piñera. Países que conquistara en la década pasada gracias al respaldo financiero del chavismo venezolano, alcanzando el desiderátum: la práctica conquista del Pacífico y del Atlántico latinoamericanos, del Río Bravo a la Patagonia. Y en pleno apogeo de su estrategia de intervención y conquista de nuestra región llegara a dominar el primer organismo multinacional de la región, en manos del militante socialista chileno José Miguel Insulza, miembro destacado del Foro de Sao Paulo.

Verdades amargas

Si es verdad que la historia la hacemos los seres humanos y que nada acontece sin su intervención, entonces la conclusión no puede ser más amarga: los venezolanos son los únicos y exclusivos responsables de la pesadilla que hoy sufrimos.

América Latina, USA y el monstruo de la intervención en Venezuela

Veía al embajador William Brownsfield entrevistado por Moisés Naím rechazando la estrategia de intervención militar de los Estados Unidos para lograr el fin de la tiranía madurista e imponer el regreso de Venezuela a la comunidad de naciones democráticas de Occidente.

Michelle Bachelet, corazón de piedra

Nos guste o nos disguste, desde el 1 de enero de 1959, América Latina se dividió en dos mitades incompatibles entre sí y mortalmente enemistadas. La liberal democrática comprometida con la preservación del establecimiento republicano heredado desde la Independencia, mantenido con vida gracias a los partidos que reconocían la vigencia del capitalismo y la institucionalidad del Estado de Derecho, de una parte, y la que inserto en ella o marginal a su funcionamiento, buscaba asaltarlo y destruirlo para construir y expandir el socialismo marxista leninista que ya se había apoderado del poder en Cuba, había instaurado un régimen totalitario, se había adherido al bloque de poder global dirigido por la Unión Soviética y el resto de países socialistas establecidos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial con el fin de imponer su poder imperial deshaciéndose del bloque dirigido, también desde la Segunda Guerra Mundial, por los Estados Unidos de Norteamérica. “Dedicaré mi vida a hacerle la guerra a los Estados Unidos, mi mortal enemigo”, le escribió a su mujer desde la prisión de Isla de Pinos. Jamás traicionó ese propósito.


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