end header begin content

opinión

Leocenis García

El derecho a rebelión frente a la invasión

13 mayo, 2019

El Presidente de la Asamblea Nacional ha dicho algo rimbombante al invocar el Comando Sur. Tal cosa la hace, en medio, de la soledad de sus últimas convocatorias.

Clausurar su facilidad para decir disparates como si estuviéramos en una película de los Avengers, que lo ha conducido a semejante catástrofe, sería una excelente iniciativa. Una de las más graves carencias de la oposición con respecto al régimen de Maduro es su probada incapacidad para aprender de sus errores y rectificar.

Los americanos, guiados por un tipo llamado Rafael Foley, que como todo hombre pequeño se deja dislumbrar por todo lo que sea más alto que él, se han dejado embaucar por unos estafadores de la política.

Foley tenía sólo un mes en Venezuela antes de asumir el reto de hacer los contactos que terminarían organizando la rebelión contra Maduro.

Yo le advertí, en una carta privada de en noviembre de 2018, que iba a fracasar. Entre las cosas que le dije estaban estas, después que Foley, Jefe de Asuntos Políticos de la embajada de EEUU, visitara la Casa de los Sueños, sede de ProCiudadanos:

«1.-Vi con preocupación dos posiciones en la reunión mantenida con ustedes: Una, insistir en la unidad de oposición tradicional, que tiene un 80 % de rechazo. No existe. Esto es frustrante porque se comete el error de Cuba. Y de sus antecesores. Además observamos una expectativa realmente ridícula (…), porque todo lo que sostiene a Maduro lo seguirá sosteniendo: El miedo de los militares. Y eso no cambiará hasta que EEUU apoye un liderazgo que ofrezca olvido y perdón, pero digo más, un liderazgo que genere confianza tanto en el chavismo como oposición. Sin un acuerdo no habrá esto. Escuchar la tesis de Rafael Foley fue realmente frustrante y me temo que si hacen las mismas cosas van a tener los mismos resultados.

2- También es risible pensar que la unidad se decreta. No. Entre los planteamientos, previamente presentados ante el pais en la plaza Alfredo Sadel de Caracas en mayo de este año, Prociudadanos ha insistido en la posibilidad de realizar elecciones primarias donde los venezolanos puedan elegir a un líder unitario que esté al frente de la oposición venezolana. En elecciones organizadas por las universidades y observación de EEUU.

3-Hay que pactar con el Gobierno eliminar la Asamblea Nacional Constituyente. Pero para ello hay que darle forma desde la AN a la Ley de Perdón y Olvido dejando claro que no se condonarán los delitos de narcotráfico, y que esta Ley tiene como objetivo comunicar a los afectos al régimen de Maduro, bien sea funcionarios públicos o militantes de partidos oficialistas, que no serán perseguidos políticamente cuando ocurra un cambio de Gobierno.

4- Poner en práctica un plan de rescate económico. Pero antes debe producirse el cambio del régimen y sin el sector militar no habrá. Si EEUU reduce todo a sanciones sin apoyar un liderazgo que de garantías de perdón a militares, pues cometerán el error que ya cometieron en Cuba».

Lo anterior es sólo un extracto de una larga carta que envíe a Foley, que seguramente terminó en el pipote de la basura, habida cuenta de las estupideces que se han cometido.

En lo particular tengo un respeto por Elliott Abrams, que ya hecho cosas realmente poderosas como la de reunirse con disidentes del chavismo como Gabriela Ramírez o dar un discurso de apertura como el que disgustó a Maduro. Elliott Abrams parece entender que no hay nada más desmoralizante para Maduro y su régimen que las propias críticas de sus partidarios.

Antes de tener contacto con EEUU y su diplomacia me investigaron a fondo, porque se decía que no era claro de dónde venía mi dinero. Esas pesquisas son normales, y hablan muy bien de la diplomacia americana.

Pero cómo entonces ahora cierto sector habló con boliburgueses como Mauro Libi, conocido por su amplio prontuario de saqueo. Entiendo que Libi merodeaba por Colombia para rescatar su visa, acusándome a mi de ser el culpable de su desgracia. Dándome un poder que no tengo.

Allí está el ejemplo de la catástrofe en la que terminó la valiente y noble rebelión del 30 de abril, la cual no produjo las sanciones y rectificaciones que del lado de la oposición han debido concretarse en acciones sancionatorias y de repudio a todo lo que dijo e hizo el partido Voluntad Popular, principal protegido de Foley, según dice el propio círculo íntimo de Leopoldo Lopez.

Lo que no se hizo y se ha debido hacer está por encima de la solidaridad de la coincidencia circunstancial de quienes nos oponemos a Maduro. Una acción conjunta fue secuestrada en mala hora y con malas artes. El problema de Foley y compañía es que quieren ver al chavismo como un condón al que usar y desechar. Y eso así no va a caminar.

Lo que ha debido nacer del esfuerzo de un sector del chavismo que reclama un viraje abortó el feto de un monstruo que había sido concebido en el secreto de unos conciliábulos arteros, en los que la codicia y las ambiciones bastardas de un sector de la clase política tradicional que copuló impúdicamente con el oportunismo de un puñado de aventureros sin principios que quisieron beneficiarse del repudio que el país siente por Hugo Chávez.

Yo me aparecí en ese puente como muchos – Maria Corina, Edgar Zambrano, Henry Ramos- sin saber de que conjura éramos parte. Pero había que salir aunque no entendíamos si aquello era un golpe o una protesta con hombres disfrazados de militares y con cuatro cambures en una cesta.

El Frente Amplio no fue culpable de aquella catástrofe. Es más, se creó para evitar que semejante cosa volviera a suceder.

Pero ha vuelto a suceder.

Muchos de quienes lo integran tienen culpas y responsabilidades que han debido purgar y no purgaron, que han debido ser veto para evitar que su presencia, y sobre todo su mentalidad, contaminara lo que nació para coordinar las acciones de la enorme rebelión civil venezolana, no para apropiarse de ella y querer repetir la hazaña de los cuatros gatos que manejaban la MUD y que manejan ese Frente.

Ahí en ese equipo de Guaidó hay un tipo inteligente, y además muy maltratado por esa clase política, cosa que jamás él reconocerá: Alberto Federico Ravell. Él pudiera aconsejar. Ese “mojon”, perdónenme que lo diga así, que se le mete a la gente con el Comando Sur terminará en otra frustración.

Diego Arria, que es el hombre más importante de asuntos internacionales que tenemos lo ha advertido: El Comando Sur no es la cancillería de EEUU.

Si quieren decir una verdad digan que tomarán ese billete que han mandado los amigos de la causa y montarán una guerrilla y se irán contra Miraflores. Ese es otro cantar. Pero dudo, que desde embajadas escondidos, y bebiendo café se pueda hacer eso.

Dejen de venderle humo al país. Y de actuar como si la vida de la gente no vale nada.

Hay que rectificar. Leer los signos de chavistas que quieren el cambio.

A Maduro también hay que darle una salida honrosa para que abandone el poder. Quizás eso sea más sencillo. El Grupo de Boston puede ayudar.

Si no se hace así, las posibilidades de que Maduro se salga con la suya y se quede en el poder por encima de la voluntad mayoritaria de quienes quieren votar para revocar su mandato, son muy altas.

@Leocenisoficial



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com