end header begin content

opinión

Isaías Márquez

Tumeremo

11 marzo, 2016

La ciudad de Tumeremo, capital del municipio General Antonio Domingo Sifontes ha sido signada nuevamente, con hechos cruentos, de tipo ancestral, pues entre muchos de sus habitantes persiste, hoy día, la mitomanía colonialista de los Welser en relación con la fábula trascendente de “una población inmensa toda de oro, cuyo resplandor tiñe de color aurora el cielo por aquella parte, donde todo allí es fascinante; las torres gigantescas de alabastro, de pórfido los edificios y calles resplandecientes con fulgor de esmeraldas”. Mito que por sus características se convierte en expectativa, pues aún subsiste entre muchísimos ingenuos quienes aspiran a una renta súbita y vitalicia.

vaya al foro

Tanta fama se crea que sir Walter Raleigh viene desde Inglaterra por El Dorado –mítico-. Y, en 1595, penetra por el Orinoco hacia Guayana en su busca ávida y hasta edita un libro muy exitoso por entonces: “El descubrimiento del vasto, Rico y Hermoso Imperio de la Guayana con relato de Manoa –poderosa y dorada- que llaman El Dorado”.
Tal ilusión motiva el conocimiento del continente: el tirano Aguirre, en 1560, deriva desde el Amazonas o Marañón hasta el Caribe y llega a Margarita con un envío ordenado por el virrey, quien desea deslastrarse de los villanos de sus dominios.

En conclusión, trátase de una situación sociopolítica a abordar mediante procedimientos adecuados y puntuales, sin menoscabo de su cultura. Pues en toda zona aurífera se forja una gama variada de desenfrenos y delitos, azuzados, usualmente, por factores exógenos y endógenos. Controlables si demostramos disposición hacia el logro. Sin improvisaciones, ya que esta problemática requiere de soluciones idóneas, a objeto de que estas áreas se integren a la dinámica nacional, como sociedad política.



Etiquetas:

Canal Noticiero Digital

Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com